Disminuir la contaminación en aguas y suelos provocada por el cultivo de clavel y rosa, en la Sabana de Bogotá, es uno de los objetivos principales del proyecto Producción más limpia de clavel y rosa a partir de dos técnicas de cultivo, adelantado por expertos de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá, en el Centro Multisectorial del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) ubicado en Mosquera (Cundinamarca).

En la Sabana de Bogotá, la pudrición vascular del clavel llevó a los floricultores a producir claveles hidropónicos, teniendo como sustrato la cascarilla de arroz quemada, sin recirculación del filtrado. "Además de la contaminación ocasionada por el lixiviado (desecho líquido) de la solución nutritiva y por el destino final del sustrato, como desecho, se debe tener en cuenta la contaminación ocasionada por la quema antes de su uso", explica el agrónomo Víctor Flórez, investigador principal del proyecto.

Los investigadores han concluido que una manera de contrarrestar la problemática ambiental que presenta el sector floricultor en Colombia es a través de la recirculación de los lixiviados (desechos líquidos), con el fin de aprovechar su potencial fertilizante, en asocio con el reciclaje de los sustratos del cultivo.

La propuesta ha dado resultados prometedores en cultivos experimentales del Centro Multisectorial de Mosquera en la Sabana de occidente.

Según el profesor Flórez, es evidente el incremento en la utilización de los sistemas de cultivo sin suelo concentrados en la Sabana de Bogotá, que viene ocasionando problemas de contaminación de aguas. Esta técnica de cultivo en sustrato (arena, perlita, lana de roca, fibra de coco, cascarilla de arroz quemada) puede estar acompañada de pérdida de cantidades importantes de agua y nutrientes, por lo que es aconsejable el uso de sistemas de recirculación de la solución nutritiva como el propuesto en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional.

Entre tanto, los sistemas de cultivo que utilizan técnicas de fertirriego producen pérdidas de agua y fertilizantes por lixiviación de la solución entre el 20% y el 50% del total de la solución nutriente aportada.

Según el agrónomo, esta problemática es mundial, tanto así que en países como Holanda la consecuente contaminación obliga por ley al empleo de sistemas cerrados o de recirculación de la solución nutritiva en el 100% de las superficies de cultivo. En la Sabana de Bogotá esta situación aun está por resolver.

En consecuencia, el proyecto plantea como objetivo general determinar la capacidad contaminante de los lixiviados producidos en los sistemas de cultivo de rosa y de clavel con los sustratos cascarilla de arroz quemada y fibra de coco. Para determinar el nivel de contaminación, se evalúan diferentes porcentajes de recirculación de la solución nutritiva y el sistema de lámina recirculante de nutrientes, con el fin de lograr una producción más limpia de estas especies bajo condiciones de invernadero en la Sabana de Bogotá.

El Proyecto cuenta con el apoyo del programa CYTED (Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo en Iberoamérica), a través de la red temática XIX. Además, cuenta con financiación del Sena, con contrapartida de